miércoles, 12 de septiembre de 2012

HONOR A QUIEN HONOR MERECE

A Jacinto Convit en el nonagésimo noveno aniversario de su nacimiento




Historia y Tradición // Jacinto Convit, gloria de la medicina venezolana
Eumenes Fuguet Borregales (*)churuguarero77@gmail.com
@eumenesfuguet
La medicina y la ciencia  se honran tener en su seno al eminente doctor caraqueño Jacinto Convit, nacido el 11 de septiembre de 1913, hijo de Francisco Convit catalán nacionalizado venezolano, y doña venezolana Flora García Marrero, de origen canario;  estudió en la Escuela  de Medicina de la Universidad Central de Venezuela desde 1932 hasta 1938, presenta la tesis “Fracturas de la Columna Vertebral”. Desde 1937 cumplió pasantía en el conocido leprocomio de Cabo Blanco en el litoral guaireño, hoy Aduana Aérea, bajo la asesoría del doctor Martín Vegas, su profesor de Dermatología, de los pioneros en la lucha contra la lepra. 



Convit iniciaba una sacrificada profesión, una cruzada y apostolado contra esa enfermedad conocida desde la antigüedad, históricamente incurable, mutilante, vergonzosa y estigmatizada, mencionada inclusive en la Sagrada Biblia; los enfermos eran rechazados por la sociedad. Convit se dedicó  afanosamente a buscar la cura de este mal, consideraba al paciente como un enfermo más, que requería atención especial y respeto. La leprosería construida en 1906 albergaba 1.200 enfermos, custodiados por las autoridades policiales; deprimente imagen que definiría el carácter humano de Convit, quien ante tal vejación, exigió un mejor proceder. Entre 1940 y 1943, paralelamente a su cargo en la leprosería, trabaja como director ad honorem de la Cruz Roja en La Guaira. La lepra se trataba con aceite de chaulmoogra y se aliviaba el dolor con derivados de morfina. El doctor Convit diría sobre su experiencia: “Aprendí a cuidar a los pacientes de-sempeñando labores de médico, juez, odontólogo y consejero, que sirvieron ampliamente para enriquecer mi conocimiento sobre la enfermedad y profundizar sobre el aspecto humano de los enfermos”. Es enviado en 1945 a  Brasil para observar los servicios antileprosos de ese país con miles de enfermos. En 1946 es nombrado Médico de los Servicios Antileprosos en Venezuela, junto a su equipo diagnostican 18 mil afectados, procediendo a activar centros de atención en todos los estados. Su famosa vacuna la obtuvo  a base de un compuesto de Sulfota y Clofazimina y de bacilos de armadillo –cachicamo. Fue jefe del Servicio de Dermatología del Hospital Vargas desde 1958 hasta 1995. La Organización Panamericana de la Salud envío a su personal a entrenarse en Venezuela, primera nación  en el mundo en clausurar en 1984 los leprocomios (La Guaira e isla de Providencia-Zulia, el 1ro de Venezuela desde 1828). 



En abril de 1961 recibió la Orden del Libertador en el grado de Comendador y en agosto la Medalla Cultura Gaspar Vianna, conferida por Brasil. En 1968 es nombrado presidente de la Asociación Internacional de la Lepra. Por su eficiente lucha contra ese flagelo recibió múltiples reconocimientos, inclusive varios doctorados Honoris Causa. Funda el Instituto de Dermatología, que posteriormente se llamó Instituto de Biomedicina de Caracas, el cual dirige desde 1972, y es desde el 2 de julio de 1973 la sede del Centro Internacional de Investigación y Adiestramiento sobre Lepra y Enfermedades afines de la Organización Panamericana y Mundial de la Salud. La vacuna que se utilizó para la lepra, sirvió de base para la similar contra la leishmaniasis. Por su brillante labor es galardonado en 1987 con el “Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica”, en 1988  fue nominado al premio “Nobel de Medicina”. Había casado en febrero de 1947 con Rafaela Martota; procrearon cuatro hijos. Ha presentado trabajos en 143 reuniones científicas y elaborado 262 publicaciones. Es miembro del Comité de Expertos en Lepra de la Organización Mundial de la Salud y Director del Centro Cooperativo de Investigaciones Terapéuticas de la Lepra en Venezuela. El 28 de febrero de 2011 es condecorado con La Legión de Honor, la más alta distinción de Francia. Para entender lo que es la lepra leamos la Biblia en Levítico 13: 1- Yahveh habló a Moisés y a Aarón, diciendo: 2- Cuando uno tenga en la piel de su carne tumor, erupción o mancha blancuzca brillante, y se forme en la piel de su carne como una llaga de lepra, será llevado al sacerdote Aarón o a uno de sus hijos, los sacerdotes. 44- Se trata de un leproso: es impuro. El sacerdote le declarará impuro; tiene lepra en la cabeza. 45- El afectado por la lepra llevará los vestidos rasgados y desgreñada la cabeza, se cubrirá hasta el bigote e irá gritando: «¡Impuro, impuro!» 46- Todo el tiempo que dure la llaga, quedará impuro. Es impuro y habitará solo; fuera del campamento tendrá su morada. El doctor Convit actualmente lidera un equipo que desarrolla una autovacuna contra el cáncer.  El 31 de enero es el Día Mundial de la Lepra, idea del periodista francés Raúl Follereau.
(*) Gral. de Bgda. www.el-carabobeno.com


(Su biografía puede ser revisada en http://biografiaconvit.blogspot.com/)


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